¡Hola! Soy Silvia Mallofré, etóloga canina.
Escribo sobre educación canina para que comprendas y entiendas a tu perro. Porque solo a través del conocimiento canino podrás satisfacer sus necesidades y crear un buen vínculo con él, para que ambos seáis felices.

CATEGORIAS
DESCARGA MIS RECURSOS GRATUITOS
ME PUEDES ENCONTRAR EN:

Los terribles petardos

La noche del 23 de junio, aquí en Barcelona, se vive una de las peores noches del año para muchas familias… y sus perros.

Es la noche de San Juan.

Y ojalá fuera solo esa noche. Pero no. San Juan significa petardos una semana antes y después. Además no solo son los que hacen lucecitas bonitas, sino de esos que suenan como si explotara una bomba. Los más fuertes, los más ruidosos.

Vas por la calle y no sabes cuándo ni dónde va a explotar el siguiente petardo.


Y si eso ya es estresante para una persona adulta, imagina para un perro, un gato, un niño pequeño, un ave… o una persona con hipersensibilidad auditiva o con algun trastorno.

Se viven dos semanas de auténtico terror.

 

Y lo que más me duele es que se siga priorizando la fiesta por encima del bienestar de tantísimos seres que lo pasan realmente mal.
No estoy en contra de celebrar, pero creo que se podrían poner normas claras: por ejemplo, limitar los petardos a ciertas franjas horarias y días concretos.
Eso daría previsibilidad a quienes necesitamos proteger a nuestros animales o niños. Pero bueno, eso es solo una idea que lanzo.

¿Qué puedes hacer si tu perro tiene fobia a los petardos?

Esta es una de las preguntas que más me hacen en estas fechas.
Y ojalá tuviera una solución mágica… pero no la hay.
Porque pretender que un sonido tan intenso e imprevisible como un petardo no afecte en absoluto a tu perro, es imposible.

Así que, si vives con un perro con miedo o fobia a los petardos, lo mejor que podéis hacer es iros.

Sí, sí, irse. A una masía rural, a otra comunidad autónoma… a donde no hayan petardos.
Puede sonar radical, pero es lo mejor que puedes hacer.

Porque si te quedas, tu perro cada año se irá sensibilizando más. Y será aún peor.

Pero… si no puedes irte, aquí van algunos consejos:

Durante la noche de San Juan y los días previos:

  • No dejes solo a tu perro durante esa noche.

  • Consulta con tu veterinario para medicarlo unos días antes y después.

  • La noche del 23, es probable que un solo psicofármaco no sea suficiente: a veces hace falta un segundo. Habla con tu vete con tiempo para organizarlo.

  • Prepara una habitación tranquila, sin ventanas si es posible. Si las hay, baja persianas.

  • Dentro de esa habitación, crea un refugio seguro: su camita debajo de una mesa, dentro de un transportín cubierto con mantas (esto ayuda a amortiguar el ruido).

  • Pon música relajante o ruido blanco. Puedes buscar en Spotify o YouTube.

  • Evita paseos durante los momentos críticos.

  • Ofrece cosas de masticar o lamer, que ayudan a autorregularse.

  • Si notas que las caricias lo calman, acarícialo. Si no, estáte a su lado.

  • Si tienes coche y un parking subterráneo, puedes pasar el rato ahí: el coche aísla mucho el ruido y, bajo tierra, el efecto es aún mejor. (Te lo digo yo que he pasado varios San Juanes en un parking…).

Espero que te haya servido.
Y si necesitas compartir cómo lo habéis vivido tú y tu perro, o tienes dudas, escríbeme. Me encantará leerte.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad