¡Hola! Soy Silvia Mallofré, etóloga canina.
Escribo sobre educación canina para que comprendas y entiendas a tu perro. Porque solo a través del conocimiento canino podrás satisfacer sus necesidades y crear un buen vínculo con él, para que ambos seáis felices.

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10 razones para no utilizar el collar eléctrico

  1. No podemos controlar la intensidad de la descarga.

Para poder escoger la intensidad adecuada es complicado. Depende de muchos factores:

Hay collares que fallan. Hay perros que son más sensibles a los estímulos aversivos. La sensibilidad es subjetiva y variable.

Dependiendo de la morfología del perro, la descarga la podrá notar más o menos. Los perros de pelo largo o con más grasa podrían notarlo menos por ejemplo. También hemos de tener en cuenta si el pelo esta húmedo o seco.

La elección del nivel adecuado lo pueden escoger los propietarios, ya que estos collares se venden en cualquier tienda animal. Cuando una persona no profesional utiliza el collar de descarga no tiene en cuenta muchos factores (el timing, la intensidad, la duración, el estado del perro…).

  1. Creamos asociaciones indeseadas

La descarga debe ser aplicada en el momento adecuado para que el animal asocie la descarga con su conducta. Si lo aplicamos un segundo antes o después, podría asociar el dolor con otros elementos del entorno (perros, personas, objetos…), generando nuevos problemas.

Este riesgo de que asocie a otros elementos es muy arriesgado, ya que en vez de mejorar su problema conductual, podríamos empeorarlo provocándole miedo a perros, personas, niños o otros elementos presentes en ese mismo momento a su alrededor.

  1. Podemos aumentar la agresividad

Debido a que causa dolor, podría desencadenar conductas agresivas por parte del animal como respuesta de defensa.

  1. Podemos producir lesiones en el cuello

Podemos producir lesiones en el cuello, ya que los dos puntos descarga han de estar en contacto estrecho con la piel, por lo que el collar se ha de ajustar apretadamente contra el cuello.

  1. Creamos perros impulsivos por aprendizaje

Al aplicar la descarga para castigar las señales de agresividad (ej, gruñir, enseñar los dientes, etc), podemos llegar a suprimir las mismas, con lo que el animal pasaría a atacar sin previo aviso, aumentando su peligrosidad.

  1. La obediencia es sin motivación

La obediencia a través del dolor, implica que el animal estará en un estado emocional negativo y se verá obligado a obedecer para evitar el dolor.

  1. No trabajas la causa del problema conductual

Al producir la descarga, no estamos trabajando la causa del problema conductual, si no que queremos eliminar la expresión de ella.

  1. No hay evidencia científica

No hay ningún estudio que apoye que son más efectivos que los métodos basados en el refuerzo positivo.

  1. Inhibes al animal

Una aplicación inadecuada que haga que el animal no tenga ningún control sobre lo que está pasando puede generar una indefensión aprendida, una condición que daña gravemente el bienestar: el animal inhibe todas sus conductas, ante la imposibilidad de escapar de una situación negativa. Esto puede pasar con una simple descarga (Seligman y Maier, 1967).

  1. El peligro de vallas eléctricas

En el caso de vallas electrónicas invisibles no impiden la entrada de amenazas para el perro, y castigan al perro si trata volver, en el caso de escaparse.

Tú, que acabas de leer esta información, contribuirás de alguna manera a mejorar el bienestar de nuestros animales al difundir conocimientos sobre el tema.

¡Muchas gracias!

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